• Oficina: Rivadavia 83
  • Viveros y Jardín Botánico:                Ernesto Padilla y Sgto. Cabral
  • Concepción, Argentina
  • CP: 4146
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LA REVOLUCIÓN DEL KIRI, EL ÁRBOL QUE PUEDE SALVAR AL MUNDO

Este árbol originario de China es capaz de crecer en suelos infértiles y absorbe diez veces más cantidad de dióxido de carbono que otras plantas. La lucha contra la desertificación y el cambio climático podría tener un gran aliado en la propia naturaleza.

Existe una planta capaz de crecer en tierras en las que ninguna otra especie podría sobrevivir, aportándole además toda clase de nutrientes que la transforman en un suelo fértil. Este árbol tan excepcional es la Paulownia tormentosa, conocido como kiri o árbol emperatriz. Con una altura de hasta 27 metros y grandes hojas y vistosas flores, el kiri se popularizó como planta ornamental en Japón, desde donde se extendió a Europa en el siglo XIX. Entre sus características destaca su capacidad para resistir a agresiones extremas, como el fuego, ya que puede regenerar sus raíces y vasos de crecimiento de forma rápida incluso en terrenos casi estériles. Por ello, suele utilizarse como «planta pionera» en suelos poco fértiles puesto que sus hojas, ricas en nitrógeno, aportan nutrientes al suelo al descomponerse, mientras que sus raíces previenen la erosión.    

Además, absorbe diez veces más dióxido de carbono que cualquier otro árbol y emite grandes cantidades de oxígeno, lo que lo convierte en un aliado con gran potencial para luchar contra el cambio climático. Con estos credenciales, en 2008 se inicio en Texas un proyecto denominado "The Kiri Tree Revolution", con el objetivo de plantar un millón de estos árboles para purificar el contaminado suelo de este estado norteamericano y lograr que vuelva a ser apto para el crecimiento de especies vegetales. Si la experiencia prospera, el árbol más resistente del mundo podría ayudar a recuperar muchos rincones de nuestro cada vez más deteriorado planeta.

PROPIEDADES DEL KIRI

  • Consume más CO2 y produce más O2, que el resto de las especies arbóreas debido a sus grandes hojas y características metabólicas. Un árbol de Paulownia captura un promedio 21,7 kg de CO2 y devuelve 5,9 kg de O2 al día, una cifra superior a cualquier otro árbol conocido en hasta casi diez veces.
  • Es el árbol de más rápido crecimiento de todas las especies conocidas, llegando a un crecimiento de hasta 2 cm/día, logrando una altura de 6 m en un tiempo de entre diez meses y un año y medio, observándose una etapa inicial muy acelerada y sorprendente. En sólo un mes o algo más, en condiciones favorables, puede alcanzar la altura de una persona promedio, y su altura total, algo menos de 30 m, la alcanzará en un período de entre seis y siete años.
  • Es una especie notablemente resistente a plagas y enfermedades. Esto se debe a su bajo contenido de aceites y resinas.
  • Se adapta a suelos pobres, empobrecidos por sobrecultivo, contaminados con sustancias sintéticas o hidrocarburos, y recupera sus propiedades aportando nitrógeno y oxigenándolos, por la acción expansiva de sus raíces de desarrollo vertical y profundo.
  • Atrae gran cantidad de microorganismos y fauna edáfica en mayor grado que otras especies, lo cual contribuye a restablecer el ecosistema del sustrato.
  • Tolera muy bien las sequías y el fuego, habiendo sobrevivido íntegro a temperaturas de 425 °C.
  • Favorece la permeabilidad y la retención hídrica del suelo, como la mayoría de los árboles pero en mayor cantidad.
  • Su madera posee propiedades excelentes para toda clase de usos industriales.
  • Su tono es claro, tiene pocos nudos, es liviana y de elevado rendimiento.